Jorge Molina, padre del intendente y principal operador de la lista
del PRO en el distrito, salió en las últimas horas a decir que él ya no
pertenece a ese partido neoliberal y que va por el rearmado del PJ en el
distrito. Quien hasta hace unos días dedicó su tiempo a construir la
derrota del movimiento nacional y popular en Quilmes y en la provincia,
ahora dice que de nuevo se “siente” peronista.
Como ya lo había hecho en los ´90, no tuvo problemas en juntarse con lo
peor de la política local, con los representantes de todas las fuerzas
antipopulares y lo que quiere es arriar a la estructura del peronismo y
ponerla al servicio del proyecto de los grupos económicos, que en
Quilmes encabeza su hijo Martiniano.
Molina no engaña a nadie.
Su estrategia es clara: apunta a tener todas las vertientes políticas
cubiertas, oficialismo y oposición, con el objetivo de "administrar" la
tensión social a la hora de que las políticas neoliberales reduzcan
derechos. No se puede estafar de esa manera al pueblo quilmeño. Los
Molina no representan ningún cambio, son un retroceso.
El
Partido Justicialista no puede ponerse al servicio del proyecto
neoliberal sino que debe ser una herramienta fundamental para la
reconstrucción del proyecto nacional y popular.
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