sábado, 26 de marzo de 2016

FpV Quilmes: valoramos la unidad. Ahora a llenarla de contenido



Las organizaciones abajo firmantes celebramos profundamente la unidad demostrada ayer 25 de marzo en Quilmes por el FPV frente a las repudiables declaraciones del intendente Martiniano Molina en el acto frente al pozo de Quilmes.  La celeridad de respuesta estuvo a la altura de lo que correspondía hacer.  

Como integrantes de ese espacio político, como integrantes del FpV, saludamos cada vez que podemos dejar de lado diferencias internas para sumar por el conjunto y mostrarle a nuestro pueblo que es posible hacer las cosas de una manera distinta y opuesta a como se están haciendo desde los gobiernos local, provincial y nacional.

En poco más de 100 días de gobierno, es la segunda vez que nuestra fuerza acuerda una medida conjunta, ya había ocurrido frente a la carta contra la violencia política e institucional que impulsamos junto al rector de la UNQ, Mario Lozano y que rubricaron la diputada nacional Mayra Mendoza, su par provincial Evangelina Ramírez, el senador provincial (MC) Alberto de Fazio, nueve concejales del distrito y el conjunto de las organizaciones de nuestro espacio.      

No queremos dejar de alertar sobre la necesidad de propiciar ámbitos de debate más generosos, participativos, dada la situación endeble de nuestra fuerza en términos de  liderazgos concretos en lo local.

En Quilmes fuimos derrotados en el nivel distrital por un candidato que casi no hizo campaña y reconoce ser un recién llegado a la política. La división interna tuvo su cuota parte en ello.  En el balotaje sin embargo, el FpV se impuso en nuestro distrito logrando el 55% de los votos.

Aparece evidente una crisis de representatividad que debe ser asumida como punto de partida para buscar la victoria en 2017 y 2019. Ningún espacio, ningún agrupamiento y ningún dirigente  puede por sí solo arrogarse la responsabilidad ni la capacidad de dar por cerrada esa crisis. Esa crisis llama a una necesaria renovación que no es recomendable inventar, ni imponer pero tampoco frenar. De lo contrario, las chances de que Cambiemos nos derrote nuevamente serán altas.

Entre otros desafíos próximos están los de asumirnos de conjunto como la herramienta para impulsar las luchas contra las medidas injustas de Cambiemos en el distrito. La violencia policial hacia los jóvenes aparece como un tema necesario para una respuesta de conjunto.    

En términos de construcción política, la situación fragmentaria en el HCD, por poner un ejemplo, demuestra también que la unidad también debe pensarse y sobro  todo llevarse adelante en ámbitos institucionales concretos, sino lo acumulado en la calle se diluye en los ámbitos decisorios.

Grupo Walsh
Movimiento Segunda Independencia
Agrupación de Graduados María Claudia Falcone (UNQ)
Edukadores Quilmes

    
A continuación el documento del Frente para la Victoria leído en el acto frente al Pozo de Quilmes:

HOY RE SEÑALIZAMOS EL POZO DE QUILMES

Desde Quilmes hacemos un expreso rechazo al desconocimiento del intendente Martiniano Molina respecto del ex Centro Clandestino de Detención, “El Pozo” de Quilmes.
La antigua Brigada de Investigaciones de Quilmes, estuvo a cargo del Primer Cuerpo del Ejército desde agosto de 1976, y funcionó como Centro Clandestino de Detención hasta 1979. Fue la lucha de los sobrevivientes y de los organismos de derechos humanos la que permitió que los quilmeños conozcan lo que sucedía en aquellos años nefastos de dictadura militar y complicidad civil.  En 2014, la Secretaría de DDHH de la Provincia de Buenos Aires y el entonces intendente Francisco Gutiérrez, señalizaron el lugar, como ya se había realizado también con el Centro Clandestino de Detención Puesto Vasco, en Don Bosco, además, años anteriores hubo actos similares.

El evidente desconocimiento pone al descubierto ante toda la ciudadanía lo que a todas luces ya era un hecho: la alianza Cambiemos, por la cual Martiniano Molina accede a la intendencia, excluye a los derechos humanos de su política de estado. 

El actual presidente Mauricio Macri, cuya fortuna familiar se alcanzó a costas de sus vínculos con el gobierno de facto, ha manifestado en reiteradas ocasiones que se iba a acabar “el curro de los derechos humanos”.  Martiniano Molina ignora lo que él, Macri y Cambiemos quieren ignorar. El desconocimiento del genocidio es además la falta de sensibilidad hacia la injusticia y el dolor. 

¿Con qué sentido va a gobernar a nuestro querido Quilmes? Sin dudas, resulta un grave retroceso para la sociedad argentina que tras años de silencio oficial, tuvo en el ex presidente Néstor Kirchner al primer mandatario en asumir responsabilidades y pedir perdón por todos los crímenes de lesa humanidad de la dictadura iniciada en 1976 y en los sucesivos gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner, a los derechos humanos como un pilar de la política de Estado.

En estos días, a 40 años del golpe de Estado, vivimos unos días muy particulares: el presidente de Estados Unidos, país que ha sido promotor sistemático de los golpes de Estado en América Latina hacia gobiernos soberanos y populares, vino a decirle a todos los argentinos que Macri puede transformarse en un referente regional de los derechos humanos. 

Estos primeros 100 días de mandato, fueron suficientes para visualizar el deterioro del sistema democrático argentino: una presa política como Milagro Sala, 100.000 despidos, entre ellos, el desmantelamiento de programas de investigación de los crímenes cívico militares de la última dictadura en el Ministerio de Seguridad y en el Banco Central; la intervención del AFSCA y la presiones y persecuciones a periodistas críticos; el clima de revanchismo en la sociedad que genera ataque a locales partidarios; intimidación pública y represión a murgas de chicos, a trabajadores y la hipoteca al futuro de todos los argentinos que es la entrega a los fondos buitres. 

Las centenares de miles de personas que fueron ayer a Plaza de Mayo, pudieron escuchar las palabras justas del documento leído por los organismos de Derechos Humanos: “Nos prefieren obedientes y conformistas, desinformados y sin educación. Nos pretenden sometidos y asustados. Pero tenemos las banderas de los 30.000 muy altas, les decimos que al miedo lo conocimos hace rato, con la Triple A y los genocidas, y que no van a detenernos. Vamos a seguir defendiendo nuestros derechos, vamos a seguir defendiendo la democracia”. Con el ejemplo de nuestras Madres y Abuelas, no será el FPV quien dará un paso atrás en la defensa de  las conquistas alcanzadas.
  
En nombre de los familiares de las víctimas y por la memoria de los detenidos, torturados y desaparecidos, exigimos al intendente Martiniano Molina disculpas públicas y que arbitre los medios necesarios para convertir en Museo Histórico por la Memoria al tristemente célebre Pozo de Quilmes.

QUILMES NO OLVIDA NI PERDONA.
MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA.
FRENTE PARA LA VICTORIA

No hay comentarios:

Publicar un comentario