Las
organizaciones abajo firmantes celebramos profundamente la unidad demostrada ayer
25 de marzo en Quilmes por el FPV frente a las repudiables declaraciones del
intendente Martiniano Molina en el acto frente al pozo de Quilmes. La celeridad de respuesta estuvo a la altura
de lo que correspondía hacer.
Como
integrantes de ese espacio político, como integrantes del FpV, saludamos cada
vez que podemos dejar de lado diferencias internas para sumar por el conjunto y
mostrarle a nuestro pueblo que es posible hacer las cosas de una manera
distinta y opuesta a como se están haciendo desde los gobiernos local,
provincial y nacional.
En poco más
de 100 días de gobierno, es la segunda vez que nuestra fuerza acuerda una medida
conjunta, ya había ocurrido frente a la carta contra la violencia política e
institucional que impulsamos junto al rector de la UNQ, Mario Lozano y que
rubricaron la diputada nacional Mayra Mendoza, su par provincial Evangelina Ramírez,
el senador provincial (MC) Alberto de Fazio, nueve concejales del distrito y el
conjunto de las organizaciones de nuestro espacio.
No queremos
dejar de alertar sobre la necesidad de propiciar ámbitos de debate más
generosos, participativos, dada la situación endeble de nuestra fuerza en términos
de liderazgos concretos en lo local.
En Quilmes
fuimos derrotados en el nivel distrital por un candidato que casi no hizo campaña
y reconoce ser un recién llegado a la política. La división interna tuvo su
cuota parte en ello. En el balotaje sin
embargo, el FpV se impuso en nuestro distrito logrando el 55% de los votos.
Aparece evidente una crisis de
representatividad que debe ser asumida como punto de partida para buscar la
victoria en 2017 y 2019. Ningún espacio, ningún agrupamiento y ningún dirigente
puede por sí solo arrogarse la
responsabilidad ni la capacidad de dar por cerrada esa crisis. Esa crisis llama
a una necesaria renovación que no es recomendable inventar, ni imponer pero
tampoco frenar. De lo contrario, las chances de que Cambiemos nos derrote nuevamente
serán altas.
Entre otros desafíos
próximos están los de asumirnos de conjunto como la herramienta para impulsar
las luchas contra las medidas injustas de Cambiemos en el distrito. La violencia
policial hacia los jóvenes aparece como un tema necesario para una respuesta de
conjunto.
En términos de
construcción política, la situación fragmentaria en el HCD, por poner un
ejemplo, demuestra también que la unidad
también debe pensarse y sobro todo
llevarse adelante en ámbitos institucionales concretos, sino lo acumulado en la
calle se diluye en los ámbitos decisorios.
Grupo Walsh
Movimiento Segunda
Independencia
Agrupación
de Graduados María Claudia Falcone (UNQ)
Edukadores Quilmes
A continuación
el documento del Frente para la Victoria leído en el acto frente al Pozo de
Quilmes:
HOY RE SEÑALIZAMOS EL POZO DE QUILMES
Desde Quilmes hacemos un expreso
rechazo al desconocimiento del intendente Martiniano Molina respecto del ex
Centro Clandestino de Detención, “El Pozo” de Quilmes.
La antigua Brigada de Investigaciones
de Quilmes, estuvo a cargo del Primer Cuerpo del Ejército desde agosto de 1976,
y funcionó como Centro Clandestino de Detención hasta 1979. Fue la lucha
de los sobrevivientes y de los organismos de derechos humanos la que permitió
que los quilmeños conozcan lo que sucedía en aquellos años nefastos de
dictadura militar y complicidad civil. En 2014, la Secretaría de DDHH de
la Provincia de Buenos Aires y el entonces intendente Francisco Gutiérrez,
señalizaron el lugar, como ya se había realizado también con el Centro
Clandestino de Detención Puesto Vasco, en Don Bosco, además, años anteriores hubo
actos similares.
El evidente desconocimiento pone al
descubierto ante toda la ciudadanía lo que a todas luces ya era un hecho: la
alianza Cambiemos, por la cual Martiniano Molina accede a la intendencia,
excluye a los derechos humanos de su política de estado.
El actual presidente Mauricio Macri,
cuya fortuna familiar se alcanzó a costas de sus vínculos con el gobierno de
facto, ha manifestado en reiteradas ocasiones que se iba a acabar “el curro de
los derechos humanos”. Martiniano Molina ignora lo que él, Macri y
Cambiemos quieren ignorar. El desconocimiento del genocidio es además la falta
de sensibilidad hacia la injusticia y el dolor.
¿Con qué sentido va a gobernar a
nuestro querido Quilmes? Sin dudas, resulta un grave retroceso para la sociedad
argentina que tras años de silencio oficial, tuvo en el ex presidente Néstor
Kirchner al primer mandatario en asumir responsabilidades y pedir perdón por
todos los crímenes de lesa humanidad de la dictadura iniciada en 1976 y en los
sucesivos gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner, a los derechos humanos
como un pilar de la política de Estado.
En estos días, a 40 años del golpe de
Estado, vivimos unos días muy particulares: el presidente de Estados Unidos,
país que ha sido promotor sistemático de los golpes de Estado en América Latina
hacia gobiernos soberanos y populares, vino a decirle a todos los argentinos
que Macri puede transformarse en un referente regional de los derechos humanos.
Estos primeros 100 días de mandato,
fueron suficientes para visualizar el deterioro del sistema democrático
argentino: una presa política como Milagro Sala, 100.000 despidos, entre ellos,
el desmantelamiento de programas de investigación de los crímenes cívico
militares de la última dictadura en el Ministerio de Seguridad y en el Banco
Central; la intervención del AFSCA y la presiones y persecuciones a periodistas
críticos; el clima de revanchismo en la sociedad que genera ataque a locales
partidarios; intimidación pública y represión a murgas de chicos, a
trabajadores y la hipoteca al futuro de todos los argentinos que es la entrega
a los fondos buitres.
Las centenares de miles de personas
que fueron ayer a Plaza de Mayo, pudieron escuchar las palabras justas del
documento leído por los organismos de Derechos Humanos: “Nos prefieren
obedientes y conformistas, desinformados y sin educación. Nos pretenden
sometidos y asustados. Pero tenemos las banderas de los 30.000 muy altas, les
decimos que al miedo lo conocimos hace rato, con la Triple A y los genocidas, y
que no van a detenernos. Vamos a seguir defendiendo nuestros derechos, vamos a
seguir defendiendo la democracia”. Con el ejemplo de nuestras Madres y Abuelas,
no será el FPV quien dará un paso atrás en la defensa de las conquistas
alcanzadas.
En nombre de los familiares de las
víctimas y por la memoria de los detenidos, torturados y desaparecidos,
exigimos al intendente Martiniano Molina disculpas públicas y que arbitre
los medios necesarios para convertir en Museo Histórico por la Memoria al
tristemente célebre Pozo de Quilmes.
QUILMES NO OLVIDA
NI PERDONA.
MEMORIA, VERDAD Y
JUSTICIA.
FRENTE PARA LA VICTORIA
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