Los abajo firmantes, tomando un desafío ya lanzado, abrimos
en Quilmes un aporte a un debate que recién comienza y que se enriquecerá al
calor de las acciones políticas que desde esta nueva herramienta propuesta por nuestra
conductora, Cristina Fernández de Kirchner podamos protagonizar como pueblo, de
conjunto. Compartimos una primera mirada, un primer trazo en el camino a la
Convocatoria hacia un Frente Ciudadano, lanzada en nuestro distrito desde la
Universidad Nacional de Quilmes a instancias del rector, Mario Lozano.
UN FRENTE CIUDADANO, UN PASO MÁS ALLÁ DE RESISTIR Y AGUANTAR
Volvió Cristina. Nunca se fue, pero otra vez volvió al
centro del escenario. Transformando todo en política, siempre desde la
política. La propuesta del Frente Ciudadano, es un nuevo ejemplo.
La necesidad de recuperar y demarcar un campo de acción
diferenciado, no puede ser leída solamente como un intento de posicionamiento
político. No le hace falta a la conductora de un movimiento, que es portavoz de
un proceso de cambios tan profundos como los que se dieron en nuestro país
estos últimos doce años. La operación política tiene una densidad que es
difícil comprender en toda su dimensión (por lo menos por ahora), pero sobre la
cual es necesario reflexionar, y principalmente transformarla en acción.
La idea de construir una herramienta que nos permita
organizar a parte de la sociedad para la defensa de derechos conquistados, no
es novedosa en la vasta historia de lucha del pueblo argentino.
Multisectoriales existieron tantas como procesos de ajuste. Ejemplos de
coordinación y articulación entre diferentes grupos, agrupaciones, partidos,
etc., en defensa del interés del pueblo, también. Ahora bien, ¿Que encontramos
de novedoso y profundo en la convocatoria a la construcción un Frente Ciudadano
por parte de Cristina? Desarrollemos brevemente.
Según nuestra mirada, el planteo se desprende del concepto
de “empoderamiento” con el cual viene insistiendo nuestra ex presidenta. El
término empoderamiento lleva implícito la toma de conciencia del poder, que individual y colectivamente, ostentamos
cada uno de los ciudadanos. Poder que en un primer momento del gobierno de
Macri, sirvió para reagruparse, “resistir y aguantar”. Pero que a la luz de los
“feroces” (en términos de su impacto en el trabajo, la economía y la vida
cotidiana de la mayor parte de nuestro pueblo) primeros ciento veinte días,
donde se confirmaron las predicciones de nuestro espacio sobre las acciones y
las consecuencias de la reimplantación de la política neoliberal en la
Argentina, nos exige reactualizar nuestra acción en correspondencia a los
desafíos presentes y futuros.
Gran parte de la sociedad está preocupada, y por cuestiones
que hacía años no aparecían en la agenda
cotidiana. La caída en la capacidad de consumo, los aumentos de las tarifas de
servicios públicos, la pérdida o el temor a perder el empleo, el aumento del
transporte, entre otras. Por otro lado, la falta de políticas públicas desde
los Estados (en todos sus niveles) que actúen rápida y coordinadamente para
responder ante las consecuencias de sus propias políticas, y el “apagón”
informativo del cual son cómplices los principales medios de comunicación,
profundizan no solamente la preocupación sobre el presente sino especialmente
por el futuro. El desafío es pasar de preocuparnos a ocuparnos, en otras
palabras, de la catarsis individual a la acción colectiva. Y esa es la tarea de
un ciudadano “empoderado”, la defensa de los derechos conquistados.
Es en este punto, donde la idea de construir un Frente
Ciudadano toma fuerza y perspectiva. Interpelando transversalmente a toda la
sociedad, desde su condición de ciudadano con poder. Apelando tanto a la
defensa de los derechos de cada uno y los suyos, como del modelo de país
productivo con inclusión social, que fuimos construyendo estos últimos doce
años. Un nuevo actor político, puesto en valor a través de una herramienta que
debe estar a la altura del desafío. Con nuevas formas, nuevos tipos de
organización, que puedan expresar, contener y organizar al vecino “de a pie”,
muchos de los cuales votaron a este gobierno y son objetivo de una feroz
operación cultural en marcha. Con los parecidos, pero especialmente con los
diferentes, que sufren y temen por las mismas cosas que el resto. Con el 49 % si,
pero con el 51% mucho más. Y es aquí donde aparece lo más profundo del planteo.
Pondremos nuestros mejores esfuerzos para que el Frente
Ciudadano no se convierta ni derive en una mesa de disputa política sin
potencia, en un amontonamiento de sellos ni en comisiones redactoras de
comunicados que contentan a algunos, pero no sirven para interpelar a nuestro
pueblo ni cambiar nada. Sostenemos convicciones históricas que no abandonamos,
que traíamos, que pudimos aprender en estos años, que fueron los más felices
para muchos de nosotros. Esa esencia, como enseño Néstor, no se abandona. Pero estamos en una etapa nueva y debemos
crear para no errar nuevamente. Poner todas las construcciones en cuestión
porque todas son importantes pero ninguna es sagrada. Cristina nos lanzó el
desafío de construir síntesis nuevas porque con lo existente no alcanza y dar
esos debates de cara a la ciudadanía, asumiendo demandas colectivas.
Mientras, el gobierno de Macri defrauda a sus votantes.
Quienes no lo votamos, sospechábamos para donde podía ir un gobierno en manos
de las corporaciones, pero muchos de nuestros vecinos, buscaron en la coalición
Cambiemos repuestas a una agenda (paradójicamente) de avances. Al dialogo y el
respeto institucional, se le sumaron un objetivo de Pobreza cero, y la
generación de trabajo genuino a través de inversiones privadas. La devaluación,
el ajuste, los despidos, la inflación (especialmente en la canasta básica
alimentaria), la caída del consumo, el tarifazo, la persecución ideológica, son
muestras de un fraude a parte de la población que le confió su voto a Macri. El
desafío del Frente Ciudadano es transformarse en una herramienta amplia,
plural, inteligente, que pueda responder a estos desafíos. No solo para no
retroceder, sino especialmente para volver a avanzar.
Arauz Pérez Ezequiel (Grupo Walsh)-
Catano Cristina (Coordinadora del Programa de Educ. de
Adultos. SEIyT.Unq / Grupo Walsh)
García Sebastián (Agrp. Maria Claudia Falcone - UNQ)
Gallardo Gabriela (Edukadores Quilmes)
Gallardo Manuel (Resistencia Peronista)
Gálvez Johanna (Segunda Independencia)
Iglesias Martín (militante de la comunicación comunitaria,
Radio Ahijuna 94.7)
Insua Pablo (Grupo Walsh)
Diego Surueta (Lic. Comunicación, no docente
UNQ)
Massaro Mariano (Grupo Walsh)
Mellino Nicolás (Director Programa de Deportes - UNQ)
Krieger Julian (Segunda Independencia)
Ruiz David (Secretario General Agrup. María Claudia Falcone
UNQ)
Santarsiero Iván (SEIT UNQ, Ahijuna, Agrupación Falcone)
Sosa Julio (Segunda Independencia)
Sosa Nehuen (Segunda Independencia)
Orsi Pablo (Judiciales – Agrup. Scalabrini Ortiz)
Sarde Norberto (Edukadores Quilmes)
Tiranti Salvador (Grupo Walsh)

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