viernes, 5 de febrero de 2016

Bye Bye Bossio, Bye Bye serviles

Por Pablo Insua - La billetera buitre y el proyecto de falsa alternancia de los poderes fácticos detrás de los tránsfugas del patíbulo político.

Todo en su lugar y armoniosamente diría el general por estas horas casi parafraseando a Plutarco. No hay espacio mejor que la política para hablar sobre tránsfugas. La saga, lejos de sorprendernos, nos invita a reflexionar. Bossio y el grupo de diputados que lo acompañan en esta decisión, no tienen detrás de si otra intención que la construcción política. ¿Pero qué construcción? ¿Para quién? ¿Por qué?
 

No están motivados por la intencionalidad crítica de la ideología ni obtuvieron personalmente votos ni reclamos distintos, que exigieran un cambio. Sacaron los votos que sacó el kirchnerismo. Quienes querían un “cambio” no los votaron.


Por el contrario, han sido seducidos por un proyecto y sobre todo, por la financiación del mismo. Los poderes fácticos de la Argentina han conocido en el kirchnerismo el único movimiento político de la actualidad capaz de confrontar con firmeza sus intereses, confrontación que no aflojó sino que se profundizó en la escala global, en la disputa contra los buitres del poder financiero internacional.
 

Deben aniquilar ese mal ejemplo y aquellos que han dado en el clavo ofreciendo el "cambio", necesitan otro cambio rápido para consolidarse como expresión de la oligarquía en el poder. Necesitan el Tea Party vernáculo. Necesitan un bipartidismo de corbata que discuta de guantes blancos liberando la territorialidad a punteros y comisarios que se enfrenten entre sí pero nunca contra ellos.
 

Héctor Magnetto, CEO de Clarín entre otras cosas, sintetiza en su figura y trayectoria, al principal exponente de estos intereses. Es quien en verdad ocupa ese sillón en el que el publicista ocurrente sentó a un perro. El hombre los ha reunido, les ofreció un futuro venturoso de alternancia a punta de pistola (o primeras planas) para aceptar si no quieren quedar en el rincón del olvido tal como De Narváez o Pino Solanas.
 

El financiamiento para todo esto se consigue fácil: endeudamiento externo. La Embajada, el FMI, Paul Singer, y los poderosos gnomos nacionales están deseosos de serviles. La billetera con la que compran a Bossio y los otros once tránsfugas es la de tu futuro, la de tus nietos y los hijos de tus nietos. Bossio y los del patíbulo político no son traidores. No llegan a eso. Nuestro destino político no se debilitará sin ellos, son serviles y van a su lugar de anti – pueblo, armoniosamente.

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