Por Pablo Insua - La billetera buitre y el proyecto de falsa alternancia de los poderes fácticos detrás de los tránsfugas del patíbulo político.
Todo en su lugar y armoniosamente diría el general por estas horas casi
parafraseando a Plutarco. No hay espacio mejor que la política para
hablar sobre tránsfugas. La saga, lejos de sorprendernos, nos invita a
reflexionar. Bossio y el grupo de diputados que lo acompañan en esta
decisión, no tienen detrás de si otra intención que la construcción política. ¿Pero qué construcción? ¿Para quién? ¿Por qué?
No están motivados por la intencionalidad crítica de la ideología ni
obtuvieron personalmente votos ni reclamos distintos, que exigieran un
cambio. Sacaron los votos que sacó el kirchnerismo. Quienes querían un
“cambio” no los votaron.
Por el contrario, han sido seducidos por
un proyecto y sobre todo, por la financiación del mismo. Los poderes
fácticos de la Argentina han conocido en el kirchnerismo el único
movimiento político de la actualidad capaz de confrontar con firmeza sus
intereses, confrontación que no aflojó sino que se profundizó en la
escala global, en la disputa contra los buitres del poder financiero
internacional.
Deben aniquilar ese mal ejemplo y aquellos que han
dado en el clavo ofreciendo el "cambio", necesitan otro cambio rápido
para consolidarse como expresión de la oligarquía en el poder. Necesitan
el Tea Party vernáculo. Necesitan un bipartidismo de corbata que
discuta de guantes blancos liberando la territorialidad a punteros y
comisarios que se enfrenten entre sí pero nunca contra ellos.
Héctor Magnetto, CEO de Clarín entre otras cosas, sintetiza en su figura
y trayectoria, al principal exponente de estos intereses. Es quien en
verdad ocupa ese sillón en el que el publicista ocurrente sentó a un
perro. El hombre los ha reunido, les ofreció un futuro venturoso de
alternancia a punta de pistola (o primeras planas) para aceptar si no
quieren quedar en el rincón del olvido tal como De Narváez o Pino
Solanas.
El financiamiento para todo esto se consigue fácil:
endeudamiento externo. La Embajada, el FMI, Paul Singer, y los poderosos
gnomos nacionales están deseosos de serviles. La billetera con la que
compran a Bossio y los otros once tránsfugas es la de tu futuro, la de
tus nietos y los hijos de tus nietos. Bossio y los del patíbulo político
no son traidores. No llegan a eso. Nuestro destino político no se
debilitará sin ellos, son serviles y van a su lugar de anti – pueblo,
armoniosamente.
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