Manuel
Gallardo comenzó su militancia en la Resistencia. En 1963, junto a otros tres
miembros de la Juventud Peronista fue protagonista de un hecho político, de una
acción que quedaría en la historia del movimiento popular en nuestro país: el
robo del sable corvo del general San Martín en plena proscripción, para
reclamar el regreso de Perón, el retorno del cadáver de Eva y el fin de los
acuerdos con el FMI, entre otras cosas. A los 80 años Gallardo, vecino de
Quilmes, acaba de reafiliarse al PJ a través del Grupo Walsh. Aprovechamos la
ocasión para repasar su historia militante, la lucha política a fondo y la
persecución y la cárcel como respuesta; su visión actual del peronismo, del
kirchnerismo y el movimiento justicialista.
¿Qué fue la
resistencia peronista?¿Qué hacían? ¿Qué recuerdos tenes de eso?
Había mucha
persecución, despidos masivos sin ningún tipo de justificativo. Recuerdo por
ejemplo que había colegios primarios que todo el plantel quedo cesante y
cerraron la escuela. La resistencia
comenzó cuando de la conducción del peronismo no quedo nada. La gran mayoría
fue en cana otros dirigentes se exiliaron, la gente quedo abandonada. Ahí se
empieza a fomentar la resistencia, sin organización, de forma muy precaría. Yo
tengo guardado toda la prensa, volantes chicos en hojitas de cuaderno, siempre
apuntando a la necesidad de la organización. Después más adelante, aparecieron comandos
en los países limítrofes, desde donde venía alguna línea de qué hacer. También
se empezó a poner clorato de potasio en las vías del ferrocarril, para que
estalle y alterare un poco el orden. Era muy sencillo, lo hacían los pibes. Mas
tarde se avanzó en asaltar canteras, traer material explosivo de Bolivia, algún
asalto a un cuartel.
¿Y cuál era
el objetivo de esas acciones?
En general
el retorno de Perón. Había una gran división. Había lo que llamo el peronismo
sentimental, cuarentoso, que iba a misa el 26 de junio y le daba mucha
importancia a la organización del partido. Y empieza a aparecer otra ala del
partido: Jorge Di Pasquale, Sebastián Borro, Julio Troxler, aparece el
peronismo revolucionario. Yo por características personales me incliné por esta
última línea y fuimos nucleando grupos en acá en Quilmes, en Berazategui. Yo creo que esa necesidad de profundizar la
cosa es lo que después desemboca en las organizaciones armadas de los `70. Hubo
un grupo en Capital ya en el 60 Jorge Rulli, Héctor Spina, “Cacho” Envar el
Kadri, que realiza un asalto a un cuartel. Recuperaron un par de
ametralladoras. Ellos caen cuando Frondizi pone CONINTES, por aprietes de los
milicos que viven haciendo quilombo y destrozando el país. En un día detuvieron
12 mil personas. Preparaban a las fuerzas armadas y las policías provinciales
para lo que iba a venir después, instalaban la aparición del enemigo interno.
CONINTES fue una práctica en menor intensidad de la represión a partir del
golpe del ´76. Entre la lista de los
desaparecidos, hay muchos compañeros que habían participado de la resistencia y
estaban en CONINTES.
Tu historia quedo relacionada con el
Sable Corvo del General San Martín ¿Como fueron esos hechos?
Yo salgo de la cárcel en abril del
´63 y me vinculo con un grupo que respondía al triunvirato designado por Perón,
los mencionados Rulli, el Kadri y Spinelli. El objetivo era mostrar que el
peronismo seguía activo pese a todo. Las consignas eran el retorno de Perón; la
devolución del cadáver de Evita, juicio y castigo a los fusiladores de León Suarez,
desvinculación del FMI, anulación de los contratos petroleros y con los trust
eléctricos. El sable estaba en el Museo Histórico Nacional. Nos juntamos en
Constitución fuimos en un auto, estaba cerrado. Le dijimos al que cuidaba el
lugar que éramos estudiantes tucumanos y nos queremos volver sin ver el sable y
el museo. Entramos, retuvimos al guardia. Yo y otro compañero hoy desaparecido
al que le decían el francés nos hacemos cargo de sacar el sable y llevárnoslo.
Fue muy sencillo. Duro como muchos tres minutos, pero hay algunos de los que
participaron que vivieron toda la vida de eso. Después nos fuimos a ATE donde
militaba en esa época.
¿Que reacciones provocaron?
Salieron todos los gorilas a decirnos
´degenerados que atentaron contra el
sable, contra la memoria del gran capitán de los andes`. Más tarde cuando
íbamos a tomar una radio para interferirla y dar nuestra versión, nos detuvo la
policía. El ejército tiene una espacie de obsesión por el sable. Le liberaron
las manos a la policía. Nos picanearon y nos dieron máquina con todo. Después
de unos días me hice cargo y dí nombres falsos. A los días una comisión de
interbloque de diputados nos encontró ahí, hechos mierda. Se ensañaron. Después
nos mandaron a la nueve de La Plata.
¿Qué es para vos el peronismo?
Es el pueblo. El peronismo encarnó en
el pueblo. De Urquiza para acá el país quedo en manos de los liberales el
pueblo sufrió horrores. Hubo un intento frustrado con Yrigoyen pero fue Perón
el que le devolvió trabajo, condiciones sociales, libertad y dignidad al
pueblo. Yo al pueblo le digo el heredero. Siempre aparece. Cuando la cosa se
pone critica, aparece el heredero. Un
compañero me decía: ´vos hablas de un entelequia´ y yo le respondo ´ese es el
problema, los obreros no saben que quiere decir entelequia´. El peronismo es
simple y no es ninguna cosa extraordinaria. Estoy convencido de que las crisis
políticas paren a sus propios dirigentes y ahora va a pasar lo mismo.
¿Qué opinas de la polémica que a veces se dá entre el
peronismo y el kirchnerismo?
Para mí el kirchnerismo es el
proyecto que presenta Néstor en una convocatoria en Calafate en septiembre de
2001, vale la pena leerlo. Cuando ven que se cae todo, convocan a la generación
diezmada y tratando de dejar un poco afuera al peronismo cuarentoso, hace una
reactualización. Eso es correcto. Ahí se plantea incluso una reforma
constitucional donde se les da una entidad similar a las organizaciones
sociales y a los partidos políticos, habla del desarrollo tecnológico como desafío,
de la necesidad de salir al pacifico y de la relación con China. Hubo muchas
cosas que se hicieron y otras que no se pudieron hacer. Cristina fue la única que
entendió y retomo algo que Perón advierte en el año 50. Saliendo del feudalismo
del medio evo, se pasa a un continentalismo rápido y enseguida se agota y entramos
a un universalismo. Creo que el Papa también está viendo lo mismo. El peligro
es que estos que ganaron ahora están dispuestos a todo.
Te estas reafiliando al PJ en estos
días de campaña nacional. ¿Cómo vez el futuro?
Yo ví lo que fue Perón, lo que fue
Evita. Sufrí las tiranías más horrendas que sufrió la patria y ví el renacer
con Néstor y Cristina. Levanto a Perón, a Eva; y también a Néstor y a Cristina.
Creo que vamos a volver. Hay que mantener el peronismo, al PJ y a las
militancias afines. El kirchnerismo supo acercar al peronismo a mucha
militancia, a tipos y jóvenes con materia gris, y eso es importante. No hay que
perderlo. Con el justicialismo solo no alcanza. Es importante también volver a
entablar una relación directa con la gente del pueblo y con los jóvenes que se
sumaron a la política en estos años. Hay
que ayudar a la gente para que se organice. El pueblo cuando se organiza deja
de ser masa, como decía Perón y ahí está su potencia.

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