- Estamos cerca de arribar a los dos primeros meses de gestión de Cambiemos a nivel nacional. Un balance que posible es que se desplegaron una batería de políticas en favor del sector financiero y el exportador, sobre todo del agro y cuesta encontrar medidas en favor de los trabajadores. Desde tu visión empresaria relacionada con el sector PYME y textil ¿Como es ese balance?
- En
principio, vamos a ver si ese escenario que me comentás es cierto: si liberan
las tasas de interés y suben del 24% al 36% como pasó, es evidente que a las
PYMES eso no las favorece. Tomar dinero al 20 y prestarlo al 36% les está dando
al sector financiero una suprarrenta en desmedro de las PYME. Hay muchísimas
pequeñas y medianas y entre ellas, unas 70 mil son industriales, es decir, compradoras
de materias primas a monopolios, bipolios o cartelizados, a quienes les
permitieron dolarizar los precios. La materia prima en dólares aumentó un 30 o
un 50% y eso te licua la ganancia. El ajuste de la devaluación se traslada vía
cheques hacia los más chicos. Eso hace que te descapitalices más allá del
deterioro del poder de compra que también te perjudica. No es mi rubro directamente,
pero esta a la vista que vía quita de retenciones – sumado además a la fuerte devaluación
- le quitaron poder de compra a las personas para dárselo a veinte personas o
veinte empresas.
- ¿Como explicas
que quienes se beneficiaron con esa quita reclaman todavía una devaluación
mayor?
- Es la
voracidad del capitalismo. Ese es el problema. En los `60, `70 hubo un
capitalismo (entre comillas) bueno y se llegó al 50/50 de los trabajadores en
el mundo. Es la voracidad la que hace que alguien que tenía 20% de retenciones,
luego de que se las quitaron agregando una devaluación de casi un 50% este
esperando que le den más. ¿Cuánto quieren? ¿Un 70? . Acá la gente de altos
ingresos, los formadores de precio y las cerealeras no tuvieron malos momentos.
A lo sumo tuvieron tiempos mejores, de mayor ganancia. Son los otros sectores,
los medios, los bajos, los trabajadores los que sufrieron las consecuencias,
por ejemplo en los `90 con la desocupación.
- Hablando
de consecuencias concretas ¿Qué es lo que se está provocando la política
económica del actual gobierno? ¿Ya hay despidos en el sector privado o lo que
se observa es un achicamiento del mercado interno?
- En lo
macro no se ven expectativas buenas. En
enero las ventas cayeron entre un 20 y 30%. Evidentemente la gente sintió los
resultados en su bolsillo. Esto no es subjetivo, yo hago política gremial
empresaria y te estoy dando datos concretos. Hablé con el rubro
electrodomésticos, golosinas, alimentación, panificación, metalúrgico,
indumentaria de marcas e hipermercados y ferreterías y se ve esa fuerte caída.
El tema es si esto se extiende en el tiempo. Porque al menor poder adquisitivo
y la falta de financiamiento y demanda, se le pude sumar algo que si ocurre, es
la bomba atómica. La obra maestra del terror, que el gobierno nos prometió que
no van a permitir y esperamos que así sea: es reemplazar eso de menos que se
vende con importaciones asiáticas. Entonces ahí vas a estar comprando directamente
productos hechos con mano de obra esclava.
- Es otro
tema que están planteando en los documentos del sector, la defensa del trabajo
digno y las condiciones laborales de los trabajadores en contraposición a la
precarización y el abaratamiento de los así llamados costos laborales. ¿Ves
posibilidades de una confluencia con sectores sindicales?
- El
gobierno se presenta con un estilo abierto al diálogo y no es bueno que si te
escuchan no hables. Pero bueno, el que avisa no traiciona. De acá a abril hay
que hacer la evaluación sobre las promesas. Si tu promesa de campaña fue
pobreza cero no me podes precarizar el sueldo y hacerme competir con productos
hechos por trabajadores que ganan 50 veces menos que acá, como ocurre en
cualquier país del sudeste asiático, que no sea China donde la distancia se acorta
a unas siete veces menos. La segunda cuestión que le planteamos es otra promesa
que hablaba de un millón de puestos de trabajo. Si vos racionalizas es Estado –
y acá tomo el argumento y no abro juicio de valor al respecto – y sacas 50, 100
mil personas hay que reubicarlas. Si sabemos que el campo, así le vaya
bien, no es receptor de mano de obra, mas con las tecnologías actuales y la
soja. Servicios algo te da, pero el 70% del empleo lo generan las manofacturas.
Si matas a la manofactura con una apertura indiscriminada: ¿Los puestos de
trabajo donde los vas a generar?. El tercer punto es la competitividad. Yo
prefiero tener un mercado interno virtuoso que me proteja de los vaivenes
internacionales. La batalla debe ser contra la competencia desleal a nivel
internacional. Acá también hay trabajo esclavo, pero ojo!, está penado de seis
a diez años no excarcelables. En otros lugares es sistemático hacerlo. Sabemos
que el gobierno actual no quiere violar ninguna norma de la OMC, pero tenemos
que cuidarnos de las producciones hechas con químicos contaminantes que nos
llegan. Volviendo a tu pregunta, como decía, de momento hay una apertura al dialogo
de parte del gobierno. Sin duda que puede haber confluencias si las respuestas
sobre aquellas promesas de campaña no aparecen.
- Ustedes
plantean también un concepto que es de “soberanía productiva” ¿En qué consiste?
- La
soberanía productiva es tener un trabajador que gane lo que tiene que ganar o
tender a eso, nunca menos. Tener un mercado interno pujante. Resguardar las
industrias viables y que invierten. Que no nos pase la discontinuidad en la
formación en oficios que se dio en los 20 años previos a 2003 entre otras
cosas. Fue un genocidio industrial productivo y social del que ahora vemos las consecuencias.
Se mató a la Escuela Técnica, se mató al oficio. En los últimos años se intento
recuperar la formación técnica también con programas de talleres de oficio del
ministerio de Trabajo. Queremos eso. Hace a la soberanía social de un país. No
es lo que recomiendan los grandes concejeros financieros en ningún lugar del
mundo. En Europa tomaron el otro camino hace ocho años y todavía no se ve la
mejora, pero si las consecuencias.
- También fueron
muy críticos del acuerdo que el gobierno busca trabar con los fondos buitres
- En cualquier
negocio menos pagas mejor es y menos te endeudas mejor es. Acá se están haciendo
ambas cosas al revés. Si arreglan bajo la forma actual, hay rueda de endeudamiento
para pagar. Ahí aparece la hipocresía de este capitalismo voraz y materialista.
La OMC nos castigó en los últimos años duramente por la administración y regulación
del comercio exterior. Pero en 2002 comprábamos por 20 mil millones de dólares y
el año pasado compramos por 80 mil millones. Somos uno de los mejores treinta compradores
del mundo. Cuando el país compraba mucho menos, pero se endeudaba de todas las
formas posibles, no había castigo alguno.
(Entrevista realizada
por Ezequiel Arauz, Grupo Walsh FPV Quilmes)

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