Vecinos de la zona e integrantes de
diversas organizaciones populares del distrito de Quilmes nos convocamos en el
injustificado y oportunista acto de reinauguración de los trenes eléctricos de
la línea Roca, que Mauricio Macri organizó en Quilmes. Fuimos para agradecerle a la expresidenta,
esa obra decidida realizada y financiada por su gobierno, que beneficiará al
pueblo trabajador del sur del conurbano, en momentos en que las políticas
económicas de Cambiamos atacan al bolsillo con ajuste. El “acto” oficial - de
un gobierno que insiste con una supuesta “pesada herencia” pero aprovecha para
intentar capitalizar realizaciones que no impulsó, se desarrolló en medio de un
operativo de seguridad imponente.
Macri evitó en Quilmes cualquier contacto con vecinos. Solo un puñado de funcionarios del PRO y la UCR lo rodearon. El
público que se acercó a saludar al presidente tampoco tuvo acceso al acto.
Portando banderas y carteles que entre otras consignas decían “No fue magia, gracias
Cristina” y “Macri = Hambre” nos mantuvimos a un costado de la estación detrás
de los largos cordones de efectivos policiales. Tal cual lo reflejaron las imágenes, el presidente nos saludó
mientras sonreía cínicamente a su paso desde el tren en la llegada a la
estación cabecera de distrito y también más tarde, en su retorno hacia Bernal,
abierta señal de provocación en búsqueda de una reacción de nuestra parte que
justificara la posterior represión.
De la actividad participamos entre otros miembros de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular
(CTEP), Segunda Independencia, Agrupación Néstor Kirchner, Resistiendo con
Aguante Quilmes y Ateneo Néstor Kirchner (Solano) y Grupo
Walsh (FPV Quilmes),.


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